junio 13, 2024

CIGIDEN y su rol clave en la actualización de la Política Nacional del Uso del Borde Costero

La Comisión Nacional de Uso del Borde Costero decidió adoptar el enfoque ecosistémico y reemplazar el concepto de “borde costero” por el de “zona costera», iniciativa activamente impulsada por el Centro de Investigación para la Gestión Integrada del Riesgo de Desastres, a través de su serie de Policy Papers y diversos seminarios académicos e internacionales.

Durante la sesión realizada el jueves 4 de mayo, la Comisión Nacional de Uso del Borde Costero (CNUBC) presidida por el Subsecretario para las Fuerzas Armadas, Galo Eidelstein, aprobó por unanimidad trabajar en torno a cuatro ejes para la gestión integrada de la costa en Chile. Estos son: un enfoque ecosistémico, interés general, zona costera y fortalecimiento de la coordinación interinstitucional.

Además, la CNUBC (órgano interministerial encargado de proponer al Presidente de la República las acciones que impulsen la aplicación y cumplimiento de la Política Nacional de Uso del Borde Costero) también decidió reemplazar el concepto de “borde costero” por el de “zona costera”, propuesta que el Centro de Investigación para la Gestión Integrada del Riesgo de Desastres (CIGIDEN) viene liderando hace varios años, a través de diversas publicaciones que son parte de su serie de “Policy Papers” y seminarios donde se abordan en profundidad  las actuales problemáticas y desafíos de la costa en nuestro país.

Estos esfuerzos han ido de la mano con la creación de la plataforma “Observatorio de la Costa”,  que lidera  la investigadora principal de CIGIDEN, Carolina Martínez. Se trata de un espacio que ha facilitado los intercambios entre académicos, la sociedad civil organizada -a través de ONGs o comités comunales- ys tomadores de decisión, tanto del mundo político, como técnicos de instituciones públicas.

De hecho, el miércoles 3 de mayo, CIGIDEN y el Observatorio de la Costa co-organizaron el Seminario Internacional Gestión Integrada de áreas Costeras en Chile, que contó con la presencia del experto en gestión integrada de áreas litorales de la Universidad de Cádiz, Juan Manuel Barragán y una mesa redonda sobre el rol de las comunidades en la nueva gobernanza costera. 

Ciencia para la Política Pública 

Parte sustancial de las propuestas aprobadas esta semana por la CNUBC estarían fundadas a partir de la evidencia científica publicada en los Policy Papers de CIGIDEN:  (i) “Hacia una ley de costas en Chile: criterios y desafíos en un contexto de cambio climático”, (ii) ¿Por qué Chile necesita una ley de costas? Hacia una nueva gobernanza de la costa para el siglo XXI” y (iii) Hacia una nueva Ley de Costas: desafíos y aprendizajes de la Ley Lafkenche

En el documento “Hacia una ley de costas en Chile: criterios y desafíos en un contexto de cambio climático” (2019) la investigadora principal de CIGIDEN, directora del Observatorio de la Costa, Investigadora del Instituto MIlenio SECOS y académica de Geografía UC, Carolina Martínez, presenta junto Federico Arenas, Kay Bergamini y Jorge Urrea, los criterios y desafíos para elaborar una Ley de costas en Chile, considerando el contexto de cambio climático y la necesidad de una gestión integrada de las áreas litorales. 

Los autores realizan un diagnóstico de la situación actual de la zona costera chilena, revisan el marco legal vigente y proponen recomendaciones para una nueva gobernanza, a partir de las profundas transformaciones socio territoriales derivadas de procesos de antropización intensos y que han causado efectos tales como, la exposición de vidas humanas y bienes materiales a amenazas naturales recurrentes y el deterioro de ecosistemas marino-costeros. A ello se agregan los efectos de eventos extremos que en la última década han impactado severamente la costa chilena.

A través de este documento que está orientado a los tomadores de decisión, los autores proponen criterios y lineamientos a considerar en una futura Ley de Costas, capaz de articular instrumentos de planificación territorial que promuevan su conservación y transformación sostenible, con el fin de asegurar la permanencia de este espacio a las futuras generaciones. 

Entre ellos, destacan la necesidad de relevar el concepto de zona costera; establecer una metodología de zonificación; y articular la zonificación costera de manera efectiva con los Instrumentos de Planificación Territorial, especialmente a nivel local.

En 2020, en tanto, CIGIDEN publicó ¿Por qué Chile necesita una ley de costas? Hacia una nueva gobernanza de la costa para el siglo XXI”donde nuevamente la investigadora Carolina Martínez, junto a Ignacio Martínez, Christian Paredes y el director de CIGIDEN y académico de Ingeniería UC, Rodrigo Cienfuegos, analizan la situación actual de la zona costera de Chile y la necesidad de contar con una ley que regule su uso, administración y protección. 

El documento propone los siguientes principios y enfoques clave para una nueva ley de costas para Chile, basados en: 

  • La gestión integrada de áreas litorales (GIAL)
  • El desarrollo sostenible.
  • El cambio climático.
  • El carácter público de la costa.
  • La reducción del riesgo de desastres. 
  • La justicia ambiental. 
  • La participación.
  • La precaución.
  • El enfoque ecosistémico. 

Además de estas publicaciones, CIGIDEN ha liderado junto con el Observatorio de la Costa, la organización de diferentes instancias presenciales y telemáticas,  donde Carolina Martinez, ha sido la vocera de estas propuestas y el vínculo con autoridades y organizaciones sociales que apoyan la implementación de un nuevo marco legal que asegure la gobernanza ciudadana y sostenibilidad de la zona costera en nuestro país. 

Uno de los eventos más emblemáticos fue el ciclo de seminarios organizados por los centros ANID; CIGIDEN, CEDEUS, el Instituto Milenio SECOS y el Centro de Ciencia del Clima y la Resiliencia (CR)2, con el apoyo del SHOA de la Armada de Chile.

“La costa constituye un ecosistema mucho más amplio y rico en biodiversidad que la línea de playa considerada en esa política, por eso resultaba urgente poder replantear esa definición, para que sea posible una gestión integrada de ese ecosistema tan frágil y singular”, asegura la académica del Instituto de Geografía UC.

El “borde costero”, agrega, fue literalmente un invento jurídico que se hizo hace casi tres décadas, que no existe en ningún otro país del mundo y no sirve para enfrentar las graves amenazas que suponen la erosión de las playas y la pérdida grandes superficies de ecosistemas costeros.

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